20 mayo 2026

UN AUTOR ANÓNIMO. Carta n⁰15.

Reflexiones de un autor anónimo:

"He decidido apostar fuerte, arriesgar, jugar al premio gordo: hay que alejarse de las modas porque siempre irás por detrás; la moda tienes que imponerla tú". 

Esta es la reflexión de un autor anónimo después de haber experimentado con varias disciplinas artísticas, como: la fotografía, la escritura o la pintura; ...también  el cine. 

Él considera haber alcanzado el éxito aunque su trabajo no esté aún reconocido. 

...Y este autor anónimo continúa diciendo:

"Quiero acercarme lo máximo posible a una forma de expresión que capte la atención y despierte sentimientos. Sí, soy consciente de que mi ambición es grande".


Mi querido amigo,  pienso que cuando conocemos el arte y al artista un poco mas de cerca lo desmitificamos puesto que los grandes autores y su obra tambien tienen defectos. Ese descubrimiento puede ser muy valioso para un artista anónimo; asimilará y abandonará esas pretensiones de ser perfecto, y con ello, todo los complejos y limitaciones que eso implica, favoreciendo así su creatividad. 

Creo que esta nueva mentalidad puede ser un punto de inflexión. 

Al desmitificar a los grandes autores, no sólo perdemos el miedo, sino que recuperamos la licencia para experimentar y jugar. La perfección es, a menudo, el refugio de quien teme ser juzgado; la imperfección, en cambio, es donde reside la huella humana que realmente despierta sentimientos.

Si buscamos imponer nuestra propia "moda" y captar la atención debemos aceptar nuestros defectos y mostrarlos. En la pintura, esto se traduce en el trazo inacabado o la mancha accidental. En la escritura, en la honestidad brutal. 

Lo que llamamos "defecto" es lo que el espectador identifica como autenticidad.

Con respecto al "Premio Gordo", eso es persistencia. Como bien se ha dicho, el éxito no es la fama, sino la satisfacción de haber materializado un pensamiento o una visión.

Para que el mundo se detenga a mirarnos, primero nosotros debemos detenernos a observar lo que otros ignoran.

La fase más fértil de un autor se produce cuando el ego técnico muere, derrumbandose esa coraza emocional frente a la inseguridad, surgiendo así la libertad creativa y con ella el artista. 

Además, señor Zaratustra, pienso que esta filosofía de trabajo es extrapolable a cualquier otro aspecto de la vida; la seguridad y defensa de algo en lo que creemos terminará dando sus frutos. 

¿Está usted de acuerdo conmigo, viejo amigo?








Fotografia y texto:

José Jurado Pérula. 



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