21 mayo 2026

LA FÁBULA DE UN PESCADOR CON ÉXITO. Carta n⁰16.


El éxito no tiene por que ser una obligación.

Leí en alguna revista la siguiente cabecera: 

"Alcanzar el éxito no tiene por que ser una obligación", ...y a partir de ahí me surgieron muchas cuestiones.

Alcanzar el éxito no tiene por que ser una obligación, sin embargo, hoy en día educamos desde esa perspectiva.

¿Por qué?, ¿Qué es el éxito, mi querido amigo?.

En una sociedad orientada a alcanzar objetivos, logros y a tener éxito nos vemos obligados a responder constantemente a presiones externas y autopromocionarnos continuamente; a buscar la felicidad en el placer, la riqueza o el poder.

Pero un exceso de ganas podría desviarnos del camino de la ética o de lo recomendado para alcanzar la verdadera felicidad.

Por cierto: 

¿El éxito garantiza la felicidad?

Todos buscamos la felicidad, sin embargo, a menudo no sabemos cómo alcanzarla. 

Para cada persona el camino a transitar es diferente aunque todos pretendamos el mismo destino, el mismo objetivo.

Y otra vez... por cierto:

¿Estamos todos de acuerdo en qué es la felicidad y cómo alcanzarla?

¿Y estamos todos de acuerdo en que éxito, placer y felicidad NO son la misma cosa?

¿Usted que piensa,  señor Zaratustra?.

A la vez que voy escribiendo estas cuestiones me surgen una serie de reflexiones, enlazando unas y otras, poniendo y quitando; ...y me viene a la mente la fábula del pescador y el empresario:

Esta nos describe a un empresario que, de vacaciones en un pueblo pesquero, encuentra a un pescador feliz y sencillo que pesca lo necesario para el sustento de su familia dedicando el resto del día a actividades de ocio. El empresario sugiere al pescador que pesque más horas, con más barcas y empleados, para así hacerse muy rico, tener éxito y alcanzar la felicidad. Pero al final, el pescador le pregunta: ¿Para qué?

La moraleja es que la ambición desmedida y la búsqueda constante de más riqueza pueden no llevar a la felicidad, ya que el pescador ya tiene lo que el empresario le propone alcanzar en su vejez: tiempo libre, familia y descanso. 

Pero otra cuestión sería las necesidades que cada uno se haya creado.

"No es más rico quien más tiene sino quien menos necesita", ¿verdad?.

Y una vez más... por cierto: 

¿Podría ser esta, una definición válida tanto para el éxito como para la felicidad; es decir, tiempo libre, familia, sustento y descanso?

Porque si fuera así, a lo mejor, alcanzarlo es más fácil de lo que parece. Aunque para ello tendríamos que sacudirnos las pelusas de las apariencias y el consumismo, por ejemplo.

Cada uno que intente conseguir el éxito que más feliz le haga e intente ser o aparentar lo que mejor le siente; ...pero que no salpique demasiado, ¿verdad viejo ermitaño?.

Ya me contará que piensa usted al respecto,  señor Zaratustra. 

Me despido de usted,  viejo ermitaño, hasta nuestro próximo encuentro. 

UN SALUDO!!




JJP,  José Jurado Pérula.




20 mayo 2026

UN AUTOR ANÓNIMO. Carta n⁰15.

Reflexiones de un autor anónimo:

"He decidido apostar fuerte, arriesgar, jugar al premio gordo: hay que alejarse de las modas porque siempre irás por detrás; la moda tienes que imponerla tú". 

Esta es la reflexión de un autor anónimo después de haber experimentado con varias disciplinas artísticas, como: la fotografía, la escritura o la pintura; ...también  el cine. 

Él considera haber alcanzado el éxito aunque su trabajo no esté aún reconocido. 

...Y este autor anónimo continúa diciendo:

"Quiero acercarme lo máximo posible a una forma de expresión que capte la atención y despierte sentimientos. Sí, soy consciente de que mi ambición es grande".


Mi querido amigo,  pienso que cuando conocemos el arte y al artista un poco mas de cerca lo desmitificamos puesto que los grandes autores y su obra tambien tienen defectos. Ese descubrimiento puede ser muy valioso para un artista anónimo; asimilará y abandonará esas pretensiones de ser perfecto, y con ello, todo los complejos y limitaciones que eso implica, favoreciendo así su creatividad. 

Creo que esta nueva mentalidad puede ser un punto de inflexión. 

Al desmitificar a los grandes autores, no sólo perdemos el miedo, sino que recuperamos la licencia para experimentar y jugar. La perfección es, a menudo, el refugio de quien teme ser juzgado; la imperfección, en cambio, es donde reside la huella humana que realmente despierta sentimientos.

Si buscamos imponer nuestra propia "moda" y captar la atención debemos aceptar nuestros defectos y mostrarlos. En la pintura, esto se traduce en el trazo inacabado o la mancha accidental. En la escritura, en la honestidad brutal. 

Lo que llamamos "defecto" es lo que el espectador identifica como autenticidad.

Con respecto al "Premio Gordo", eso es persistencia. Como bien se ha dicho, el éxito no es la fama, sino la satisfacción de haber materializado un pensamiento o una visión.

Para que el mundo se detenga a mirarnos, primero nosotros debemos detenernos a observar lo que otros ignoran.

La fase más fértil de un autor se produce cuando el ego técnico muere, derrumbandose esa coraza emocional frente a la inseguridad, surgiendo así la libertad creativa y con ella el artista. 

Además, señor Zaratustra, pienso que esta filosofía de trabajo es extrapolable a cualquier otro aspecto de la vida; la seguridad y defensa de algo en lo que creemos terminará dando sus frutos. 

¿Está usted de acuerdo conmigo, viejo amigo?








Fotografia y texto:

José Jurado Pérula.