EL SILENCIO IMPRESCINDIBLE Y LA AUSENCIA DE TODO LO PRESCINDIBLE.
Mi querido Zaratustra, en un mundo donde se estila la acumulación, la abundancia y el derroche; donde predomina el estimulo constante, podríamos confundir "silencio" y "ausencia" con un espacio de "vacío total", nada más lejos de la realidad.
Donde "silencio" y "ausencia" predominan; los objetos, los cliches y las ideas preconcebidas son desterradas, dejando el espacio y tiempo necesarios para lo nuevo y lo desconocido, es decir, todo aquello que está por descubrir. Desde esa nueva perspectiva, libre de ruidos, conceptos acumulados e influencias externas estaremos obligados a imaginar más allá de lo evidente y reinterpretar la realidad; todo un desafío, ¿verdad?.
Por tanto, ausencia, espacio y silencio no son una carencia o un vacío total sino la presencia de infinitas posibilidades.
En el mundo del arte, supongamos, esto se convierte en un espacio de pura creación y en la vida de cualquiera, esto se convierte en un momento del libertad plena. Para cualquiera de nosotros es una oportunidad de reflexión, pensamiento e interpretaciones donde plantearnos qué es lo realmente valioso y por qué.
La "no presencia" o "vacío total" puede provocar intensas reacciones emocionales, es decir, hay quienes insisten, con mucha vehemencia, en capturar, etiquetar o fijar; también estan quienes prefieren lo contrario: silencio, ausencia, soltar, tiempo y espacio para la reflexión.
No definir, fluir, liberar espacio, huir de lo preestablecido y dejar escapar; ...quizás este sea el escenario donde surgen infinitas posibilidades para que lo verdaderamente importante acontezca.
Este trabajo nos invita a reflexionar sobre lo que realmente constituye nuestra esencia, animándonos a reconsiderar nuestras prioridades y el impacto que estas puedan tener en nuestra vida.
Saludos, viejo ermitaño!!
Fotografía y texto:
JJP.
