07 enero 2025

CONVERSACIONES CON UNA VEGANA. Carta nº3.

¿Dónde está el límite, señor Zaratustra? 

Un vegano sólo consume productos vegetales de forma estricta. No come nada que proceda de un animal, como por ejemplo, huevos, lácteos o miel. Cualquier alimento que tenga origen animal se rechaza en la dieta vegana. También evitan cualquier objeto y prenda de origen animal. 

¿Sabia usted esto, amigo ermitaño?

Esta definición es la que más se repite en Internet o cuando he preguntado por ella a personas de mi entorno. 

                         


             

¿Pero qué es ser vegano, realmente?. Esto me lo he planteado a partir de una conversación que tuve, hace poco, con una persona perteneciente a un grupo de manifestantes en favor de los derechos de los animales. Mostraban imágenes de las condiciones de vida y el maltrato que sufren los animales en las explotaciones intensivas y cadenas de producción de la industria alimenticia.

- ¿Estas en contra del maltrato animal?, ¿sabes que hacemos aquí, qué somos?.

- ¿Animalista? ...pregunté.

- Nooo, somos veganos.

- Pues, la verdad, no me esperaba esa respuesta. 

- ¿Sabes qué es ser vegano? 

y ahí, ante una pregunta tan concreta, me quedé pensando en las diferentes dietas como vegano, vegetariano; intolerancias al gluten, la lactosa...

Hasta ese momento, yo pensaba que ser vegano era poco más que una dieta. A lo mejor, un estilo de vida, pero nunca relacionado con el maltrato animal.

Esta chica me planteó una serie de argumentos de por qué ser vegano; algo que, sinceramente, no me había parado a pensar hasta ahora.

Ella defendía que el veganismo es mucho más que una dieta; es un estilo de vida y una filosofía, es la actitud consistente de no utilizar productos de origen animal, que rechaza concebir a los animales como mercancías, ya sea para la indumentaria, medicamentos, cosméticos, transporte, experimentación, ayuda en el trabajo o entretenimiento. El principal argumento del vegano es que los animales son seres "sintientes" y por lo tanto debemos tener en cuenta su condición de seres vivos.

Claro que dicho así, no tuve mucho margen de discusión, sobre todo cuando es un tema que yo no me había planteado anteriormente, por lo que no tenía una opinión ya reposada al respecto. 

Por supuesto estoy totalmente en contra del maltrato animal; pero consumir huevos, miel, prendas de lana, etc. no necesariamente implica maltratar, denigrar o anular al animal. Como tampoco implica maltrato del animal hacer uso de este para la ayuda en el trabajo si se hace de manera controlada y con unas mínimas garantías para la salud y bienestar del animal.

Con respecto a la ropa vegana, aquella que como ya hemos dicho, está libre de sufrimiento animal; los veganos rechazan el uso de pieles de animales, pelo y cuero, pero también de otros materiales como la lana; aceptando las fibras naturales como el algodón, el lino, el corcho, el cáñamo, el yute o el bambú. En la mayoría de tiendas podemos encontrar ropa vegana elaborada con fibras sintéticas; generalmente opciones elaboradas con derivados del petróleo como el nailon, los tejidos acrílicos, el rayón, la viscosa o las microfibras. Sin embargo, recurrir a estas prendas sintéticas y derivados del petróleo es otra forma de maltrato al hábitat, contaminando y esquilmando los recursos naturales, y por extensión, a todos los seres vivos que lo habitan, incluido el ser humano. 

Y no sólo prendas sintéticas; la industria del algodón, materia prima de origen vegetal, principal de los tejanos, también conllevan un gran impacto sobre los recursos hídricos del planeta, en este caso.

¿Sabe usted, señor Zaratustra, cuántos litros de agua se utilizan para fabricar un pantalón vaquero? Según un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), sí: entre 2.130 y 3.078 litros de agua por pieza fabricada.

Puede ser que el maltrato a nuestro hábitat sea un sometimiento al maltrato de todos los seres vivos, a muy largo plazo y de forma indirecta, pero no por ello menos cierta o real.

¿Dónde debemos establecer el límite, entonces? 

¿Debemos pensar sólo a corto plazo o también a largo o muy largo plazo?

Después de pensar en ello creo que deberiamos establecer una serie de límites que nos distingan a los seres humanos del resto de los seres vivos:

1.- El límite debe estar en el trato que se da al animal y en el respeto como ser vivo y "sintiente" que es; evitando unas condiciones de vida denigrante y dolorosa. 

Una gallina que está criada en libertad, con buena alimentación, no creo que comernos algunos de sus huevos sea especialmente grave. Distinto sería gallinas acinadas en jaulas, con iluminación artificial para alargar las horas de puestas de huevos, medicadas y alimentadas a base de piensos procesados. Obtener la lana de una oveja criada en un entorno adecuado, con buena alimentación y unas condiciones de vida saludables, no sé si atentaría a su condición de ser vivo.

2.- El límite debe estar en el respeto hacia nosotros mismos y nuestro entorno.

3.- El límite debe estar en hacer un uso responsable y sostenible de los recursos del planeta, sea cual sea su finalidad.

Por otra parte, descubrimientos realizados recientemente sugieren que las plantas también son seres "sintientes", capaces de sentir estrés de manera similar a los animales y comunicarse amplia y activamente. Cuando se lastiman, las plantas emiten chasquidos en frecuencias ultrasónicas fuera del alcance de nuestro oído. Esto podría ser una forma de comunicar su «angustia» al mundo que las rodea, por lo que diversos autores opinan que también debería considerarse su dignidad como seres vivos.

Si esto es realmente así y el principal argumento del vegano es que los animales son seres "sintientes" y por lo tanto debemos tener en cuenta su condición de seres vivos, ¿No deberíamos dar el mismo tratamiento al resto de seres vivos, incluido los vegetales?

¿Deberíamos, por lo tanto, dejar de cultivar y consumir vegetales?

¿Deberíamos dejar de criar y consumir productos de origen animal incluso habiéndoles garantizado unas condiciones de vida dignas? 

¿Deberíamos dejar de esquilmar los recursos naturales de nuestro hábitat, es decir, del planeta y evitar así el maltrato que sufrimos todos los seres vivos como consecuencia de la contaminación y la sobreexplotación?

¿Dónde está el límite, dónde está la línea que nos dice hasta aquí sí, pero más no?

¿Qué seres vivos sí, y qué seres vivos no, son merecedores de nuestro respeto?

¿Y qué es maltrato?¿en qué momento concreto empieza o termina ese maltrato?¿cuándo empieza a ser maltrato y cuándo deja de serlo? ahí, seguramente, sea más difícil ponerse de acuerdo. 

¿Se puede maltratar a una planta por el hecho de tener la condición de ser vivo "sintiente"? 

¿Se puede considerar maltratada una gallina ponedora que vive en un espacio abierto, donde no exista una sobreestimulación, esté bien alimentada y con todos los cuidados necesarios? 

Supongo que necesitaré más horas de conversación con personas con diferentes puntos de vista y muchas más horas de reflexión para responder de manera coherente a todas estás cuestiones. 

¿Y usted qué piensa? ¿Tiene usted respuestas para todas estas cuestiones? ...me gustaría conocerlas y tener la posibilidad de conversar en su cueva, amigo Zaratustra, y llegar a nuevas conclusiones.


Espero poder verle pronto, amigo ermitaño.

UN SALUDO!!



Texto y fotografía:   

- José Jurado Pérula.


Fuentes de consulta:

- El artículo que detalla el hallazgo, sobre la condición de seres vivos "sintientes" de las plantas, se publicó en la revista científica Cell.

- cell.com

- xataka.com

- Wikipedia.com

- robotitus.com

- buenoyvegano.com

- ecoembes.com


06 enero 2025

SOMOS EL RESULTADO DE NUESTRAS EXPERIENCIAS. Carta nº2.

Narrativa literaria y visual.

Hola, amigo mio. Hoy quiero hablarle de los beneficios de consumir cultura. No sé que pensará usted, Zaratustra, pero un buen libro, una buena pintura, escultura o una exposición fotográfica...

Esa otra realidad paralela, la literatura, hace que nuestras experiencias se multipliquen. La narrativa abre nuevas vías para nuestra percepción de la vida real y enriquece nuestras opciones de pensamiento.

Para el lector, una buena narrativa literaria puede ser otra vida diferente a la suya, a la real, por las sensaciones y vivencias que esta le aporta, que serán tantas como personajes con los que, en la historia contada, se identifique.

Por otra parte nadie puede poner en duda la utilidad y la capacidad de "la palabra" para transmitir un mensaje, pero es necesario reconocer sus limitaciones. Las palabras, unicamente, no pueden describir las emociones, los sentimientos o las sensaciones del autor, por lo que "las imágenes", es decir, la narrativa visual, como la fotografía o la pintura adquieren tanto protagonismo en el relato. 


<<Una frase que explique las características de una flor, o bien una imagen que las integre visualmente,  no mostrará toda la esencia de esta flor. Pero cuando ambas se complementen, es decir, el texto y la imagen, entonces llegaremos al grado máximo de expresión>>.


En definitiva, señor Zaratustra, tenemos que animar a consumir cultura, tanto narrativa literaria como visual, por como estimula nuestra capacidad de análisis y reflexión; generando placer a todas aquellas personas que tengan curiosidad por disfrutar del mundo en el que vivimos. Yo lo hago, buscando lo que más me atrae, aquello que me produce rechazo, y reflexionando sobre ello. ¿Y usted lo hace, mi querido amigo?.

Es muy gratificante y enriquecedor, sobre todo cuando se trata de obras con un largo recorrido, muy pensadas y reposadas. Obras que nos aportan otra perspectiva, llegando a mostrarnos un mundo diferente. 


Un abrazo, mi querido amigo!!

Me despido de usted hasta nuestro nuevo encuentro.




Esta fotografía la tomé en el interior de una librería/cafetería de Sevilla llamada Caótica. Desgraciadamente la librería ya no existe pero el mensaje es para siempre.



Fotografia y texto:

- José Jurado Pérula. 


Fuentes: 

- Libro "cuaderno de creación literaria" de Elisa Velasco y Mercedes González. 

- Libro "El acto de crear: una manera de ser" de Rick Rubin.







22 octubre 2024

EL ARTE DE LA CONVERSACIÓN. Carta n⁰1.

Friedrich Nietzsche: "Cuando contradecimos a alguien, la mayoría de veces, no es por lo que dice sino por el tono que utiliza".


Mi querido amigo Zaratustra, desgraciadamente, a veces, la conversación es un desgaste de energía tremendo que hace plantearte si merece la pena seguir intentándolo.



¿Está muriendo el arte de la conversación? 


Hay quien piensa que sí; el arte de la conversación está muriendo. 

Cada vez es más difícil mantener una conversación debido a que hoy no queremos conversar, sólo queremos convencer. La mayoría de veces contradecimos una opinión cuando en realidad es el tono en que se expresa lo que no nos gusta.

Estoy seguro que un gran conversador entiende que la conversación es "alimento intelectual", para ambas partes, y este sobre todo quiere aprender. ¿Qué piensa usted, mi querido amigo?

Quienes disfrutan conversando pretenden nutrirse de las ideas de los demás, de sus experiencias, de sus conocimientos... porque de alguna manera la buena conversación amplía el aprendizaje.

Quien hace una pregunta debe tener un interés real en escuchar la respuesta, y quien responde debe tener un interés real en responder a la pregunta.

Podemos distinguir entre dos tipos de interlocutores, los que aportan y los restan, es decir:

Hay gente que acapara la conversación, no dejando hablar y haciendo la palabra de su posesión. Hay otra gente lacónica, escueta, breve, seca y monosilábica, que cede la conversación en vez de estimularla. Los hay que le dan mil vueltas a un mismo concepto, para dejarlo claro, y que de tanto repetirlo lo vuelven confuso y ambiguo. Y hay gente excesivamente apasionada, que grita y no cede nunca la razón. También hay gente con diarrea verbal, que sólo expulsa mierda constante y fluida…

Después, hay otra gente que comunica, que intercambia ideas y da acceso a su experiencia y sabiduría. Gente que enseña, que enriquece y aporta, con la que aprendes en cada frase que suelta. Gente sincera y coherente, que lo que dice casa bien con lo que hace; que no interrumpe, buscando la interacción, huyendo siempre del monólogo o la competición. Gente que no inventa ni exagera, que no presume ni ofende, que no repite ni divaga. Gente con infinitos temas de conversación, no con uno sólo que lo desgasta hasta el aburrimiento.

Habría que preguntarse a qué grupo pertenecemos.

Es absurdo esperar que todos estén de acuerdo con nosotros. Incluso si estamos completamente convencidos de que la otra persona está equivocada.

Hay que saber escuchar. No podemos anticipar lo que la otra persona va a decir, ni adivinar sus palabras. Hay que escuchar siempre hasta el final antes de responder. Para ello, breve es mejor que largo.

La modestia previene la antipatía. No tenemos que demostrar ser la persona más inteligente de la sala; sólo recordar que el fin de la conversación es nuestro alimento intelectual y fuente de experiencias.

La conversación tiene que aportar, tiene que sumar... por lo que debemos evitar criticas estériles que contaminen lo que pudiera ser una buena conversación o incluso discusión; ¿verdad mi querido amigo?. ¡¡Que buenos ratos hemos pasado conversando y pretendiendo arreglar el  mundo!!

... ¿No es cierto que hay personas con la que se pasan las horas conversando, no necesariamente estando de acuerdo en todo, incluso tratando temas que no son de vuestro mayor interés?.

... Y por el contrario, ¿no es cierto que hay temas de conversación que resultan interesantes pero somos incapaces de mantenerlo mas de cinco minutos, dependiendo de con quien o del formato en el que se esté desarrollando dicha conversación?
¡¡A mí alguna vez me pasa!!

Quizás deberíamos pensar sobre ello e intentar luchar contra uno de los mayores peligros para las sociedades modernas de este siglo XXI, el aislamiento, la polarización, la falta de comunicación, la muerte de la conversación. 

¡¡Creo que sí!!, ¡¡debemos intentarlo!!

... ¿Y usted qué piensas, mi querido ermitaño?, ¿es este un peligro real?

... ¿Está muriendo el arte de la conversación? ¿y si fuera así,  qué más moriría con ella?


Un saludo, mi querido amigo Zaratustra.





Texto y fotografía:

José Jurado Pérula. 


Fuentes:

ElPaís.com
Historia-arte.com
Cult.gva.es




¿POR QUÉ CARTAS A ZARATUSTRA?

¿Por qué cartas a Zaratustra?


En un momento dado, un personaje ficticio que utilizaba Friedrich W. Nietzsche¹ en sus textos, llamado Zaratustra², se da cuenta de que el ser humano vive en una sociedad decadente, donde el progreso, la libertad o la justicia son mera palabrería. 
Zaratustra se retiró a la montaña, viviendo como un ermitaño, para madurar sus ideas, su sabiduría; bajando después de diez años para predicar su doctrina y anunciar sus conclusiones: 
- transmite enseñanzas claras, 
- no creas sin cuestionar, 
- piensa por ti mismo, 
- encuentra tu propio camino, no me sigas.

Cuando Zaratustra da su primer discurso, el fracaso es absoluto. Todos se ríen de él y nadie lo entiende. Entonces decide que no puede dirigirse a las masas de forma genérica, y que si busca la transformación de la sociedad tiene que hacerlo mediante un proceso de cambio gradual. Zaratustra pretende cambiar un mundo donde el ser humano vive aborregado y anestesiado por otro donde todos los valores emanen de la tierra.

“Así habló Zaratustra” es un libro de filosofía, aunque no lo parece. Es un texto literario lleno de alegorías, metáforas y parábolas con un mensaje de enorme valor. Su lectura no es fácil y no se puede abordar como si se tratara de una novela. Sus interpretaciones pueden ser muy variadas y hasta peligrosas si las consideramos desde los extremos y nos quedamos sólo en ellos. Pero su mensaje de autosuperación invita a las personas a dejar de apoyarse en una sociedad que todo lo da de manera fácil y sin esfuerzos.

<< Los tiempos duros hacen a las personas fuertes. Las personas fuertes hacen tiempos fáciles. Los tiempos fáciles, fruto del esfuerzo y sacrificio de aquellas personas fuertes, hacen personas débiles. Las personas débiles hacen que vuelvan tiempos duros, y es aquí donde se cierra el círculo. >>

¿Por qué enviar cartas a Zaratustra? Aunque el contexto social es distinto (casi cientocincuenta años después), las personas seguimos comportándonos de manera muy parecida. Hoy sólo nos preocupa sobrevivir; habiendo perdido la capacidad de distinguir entre lo bueno y necesario, lo deseable y lo prescindible.

Ahora, con este blog y todas las "cartas a Zaratustra" que iré publicando aquí, pretendo provocar la curiosidad del lector y generar inquietudes en él, a través del análisis, la reflexión y el pensamiento crítico dando lugar a superpersonas, autosuficientes y creadoras de su propio destino, como diría Zaratustra. 




¹ Friedrich Wilhelm Nietzsche (1844 -1900) filósofo, poeta, compositor musical y filólogo alemán, cuya obra ha ejercido una profunda influencia en el pensamiento mundial contemporáneo y en la cultura occidental.
² El Zaratustra histórico, también conocido como Zoroastro, fué un profeta y filósofo iraní fundador del zoroastrismo.


Texto:
- José Jurado Pérula.

Fuentes consultadas:
- Wikipedia
- blog de Enrique Reina
- Ensayos de Byung-Chul Han
- Libro: Así habló Zaratustra, de Friedrich Nietzsche.
- World history encyclopedia.